PRIMER DESAYUNO DE EXPERTOS

Sep

18

Bienvenida institucional a cargo de Daniel Toledo, subdirector de Cinco Días y redactor jefe de empresas en EL PAÍS.
09:15 - 09:20
Introducción al tema e inicio del debate.
09:20 - 09:25
Mesa redonda: La transición energética: clave para la reindustrialización sostenible y el liderazgo de España en Europa
09:25 - 10:40
  • Luis Cabra. Adjunto al CEO y director general de Transición Energética, Tecnología e institucional en Repsol.  
  • David González. Socio senior de McKinsey & Company.  
  • Marteen Wetselaar. CEO de Moeve. 
  • Moderado por: Daniel Toledo, subdirector de Cinco Días y redactor jefe de empresas en EL PAÍS.  
Conclusiones y final de la sesión. 
10:40 - 10:45

 

Energías renovables e industria sostenible: el futuro económico y social de España

 

En las últimas décadas, la industria española ha experimentado un proceso acelerado de desindustrialización, con una disminución del 20% en su contribución al Producto Interior Bruto (PIB) desde 2004, un retroceso significativamente superior al promedio europeo (-6% en el mismo período). Sin embargo, España se encuentra ante una oportunidad histórica para revertir esta tendencia, liderando una reindustrialización verde en Europa, basada en la transición energética y la innovación tecnológica. 

El país cuenta con fortalezas clave: una base industrial consolidada, un capital humano altamente cualificado y recursos naturales óptimos para el desarrollo de energías renovables. Estas ventajas posicionan a España como un potencial líder en sectores estratégicos como el hidrógeno verde, los vehículos eléctricos y los combustibles sostenibles. Según el Índice IETI, si se implementan las estrategias adecuadas, la reindustrialización podría aumentar el valor añadido al PIB en un 15% para 2030, creando un millón de empleos, de los cuales un 20% serían altamente cualificados. 

Para materializar esta visión, se identifican cinco áreas prioritarias: incentivos económicos efectivos, un marco regulatorio estable y claro, simplificación de permisos administrativos, mejora de la bancabilidad de los proyectos y desarrollo de infraestructura crítica, como redes eléctricas y sistemas de almacenamiento. Estas acciones no solo mejorarían la competitividad industrial, sino que también acelerarían la transición hacia una economía baja en carbono. 

El desafío principal radica en movilizar más de 200.000 millones de euros en inversiones hasta 2030, destinados a energías renovables, cadenas de valor de baterías, electrificación y producción de hidrógeno verde. La colaboración público-privada será esencial para alcanzar este objetivo, junto con una gobernanza ágil que permita tomar decisiones rápidas y coordinadas. 

España está en una posición única para transformar su panorama industrial, adoptando un modelo sostenible que combine crecimiento económico, generación de empleo y liderazgo en innovación. Aprovechar esta oportunidad será decisivo para consolidar su lugar en la economía verde europea.